En Escala House, la primera impresión sigue siendo familiar: café, luz, cierta calma en el espacio. Pero esta vez, las paredes muestran algo más destilado.
La nueva exposición de Lucía Lamata lo reduce todo al blanco y negro. Sin distracciones, sin una paleta que suavice o dramatice… solo contraste, textura y forma. Una reducción deliberada que pone aún más de relieve su mirada: las mujeres, el cuerpo y lo que este guarda.
«El cuerpo como territorio de memoria y poder. Una mirada que transforma la herida en belleza.»
La premisa es explícita, pero las imágenes no son ilustrativas. Lamata no documenta heridas: traza su presencia.
Trabajando en monocromo, desplaza la atención hacia la superficie de la imagen: la piel se convierte en paisaje, la luz en estructura. Cada detalle parece intencionado: pliegues, marcas, sombras que no ocultan, sino que articulan.
Aquí el cuerpo no se plantea como objeto de deseo, ni siquiera de identidad. Se sitúa como un lugar: algo habitado, marcado y redefinido con el paso del tiempo.
En la obra de Lucía, la ausencia de color no es nostalgia estética, es belleza funcional.
Al eliminarlo, Lamata condensa la imagen en lo esencial:
Contraste que define el volumen
Grano que sugiere el paso del tiempo
Luz que revela sin exponerlo todo
La obra tiene una cualidad táctil. No solo ves las imágenes: las registras. La gama tonal va de los grises suaves a los negros profundos, creando un ritmo casi físico.
En este contexto, el blanco y negro es más que una elección visual: se convierte en una forma de sostener la tensión. Entre vulnerabilidad y control. Entre exposición y protección.
Aquí no hay excesos. Ni encuadres innecesarios ni sobrecarga narrativa.
Solo cuerpos, en blanco y negro, que cargan memoria sin necesidad de explicación.
Lamata no pide interpretación. Construye un lenguaje visual en el que el cuerpo femenino existe a la vez como archivo y como agente: marcado, pero no disminuido.
Un territorio, no un símbolo.
Lucía es la primera artista en participar en el programa de residencia de un mes de Escala. Las fotos de abajo no hacen justicia a su obra, así que, si puedes, ve a verla en persona y aprovecha para disfrutar de un buen café.
Instagram de Lucía Lamata.
Instagram de Escala Madrid.



